Fotografía tradicional y personal

Etiqueta: d-76

HP5 + filtro amarillo

by Domingo A. Siliceo

Hola a todas y todos.

Desde que compré mi Agfa Isolette, hará dentro de poco cuatro años, uno de los complemetos que siempre quise tener fue un filtro amarillo. Muchas veces lo busqué con relativo convencimiento en foros y sitios de venta de objetos de segunda mano, pero nunca encontré uno para mi cámara. Así fue durante bastante tiempo.

Habiendo dejado dormitar el asunto en el sueño de los dulces deseos y dada su compra casi por inútil, un día mi amigo Paco —esta es su galería en Flickr— me comentó con su corpus habitual y característico haber visto un filtro a la venta como el que yo buscaba en una conocida página de subastas por un precio realmente bueno. Fue dicho y hecho y tuve, al fin y en poco tiempo, mi filtro amarillo, muy bonito y en su cajita original de la casa Agfa.

filtro amarillo

El filtro amarillo ayuda a la fotografía en blanco y negro a tener más contraste en la escena. ¿Cuánto? pues depende de cómo sea de amarillo el filtro en cuestión, ya que hay varios grados. Pero como norma muy general, un filtro amarillo ayuda a contrastar suavemente la escena a base de perder entre medio paso y dos pasos de iluminación. Dicho de otra manera, la escena perdería tonos medios de forma muy ligera empujando suavemente la luz hacia los extremos de la gama de grises, aunque sin llegar a ellos.

Además del filtro amarillo, un aficionado a la fotografía en blanco y negro puede querer tener a mano también un filtro naranja y/o un filtro rojo y/o un filtro verde. Cada uno tiene su función: el naranja aumentaría un poco más el contraste que da el filtro amarillo y sería indicado para paisajes, de igual manera que el filtro rojo, que dramatizaría, este sí, de forma bastante destacada una escena —cielos casi negros, por ejemplo—. El filtro verde podría utilizarse para emboscar las imperfecciones de la piel en un retrato, por ejemplo, dando también en algunas personas un mejor tono general y contrasta con un oscurecimiento relativo de los labios, provocando un retrato más atractivo. Pero no hay que agobiarse por no tener un filtro en concreto ya que, en general, casi cualquier efecto que provoque un filtro se puede conseguir con más o menos trabajo en la ampliadora.

Pero el asunto que quiero comentar hoy es el resultado inesperado que he obtenido al usar el filtro amarillo que os comentaba antes para hacer un par de retratos y ese aspecto grumoso con el que me han salido las fotografías.

Siendo estrictos, lo cierto es que el motivo —personas posando— en mi opinión no necesitaban per se ningún filtro para aumentar el contraste, y creo que nadie que no anduviese haciendo puebas hubiese elegido utilizar un filtro en estas circunstancias, máxime cuando la cantidad de luz era bastante justa —y con mi filtro amarillo pierdo un paso aproximadamente— aunque de buena calidad. Pero yo quise utilizarlo —no recuerdo exactamente por qué, la verdad— y así lo hice.

La línea de factores que han provocado la imagen final, para entendernos, es esta:

filtro amarillo Agfa (≈1 paso) ➟ objetivo Apotar (abierto a f/5.6) ➟ HP5+ ➟ D-76 (dil. 1+1)

No sé qué factor de la combinación es el que corta la imagen y la llena de grumos igual que el hervor a destiempo estropea las natillas, pero veo evidente que hay algo que no ha actuado como era de esperar… ¿o sí?

Visualmente, hay para mi gusto una excesiva falta de definición en la escena además de una alta facilidad para que la luz se extreme; veo una gama de grises tirando a corta, aunque en la foto de Aya si hay algunos grises con diferente suavidad que ayudan a interpretar el volumen. A nivel de procesado, eso sí, ¡es HP5!: no hay que sufrir nunca de ninguna manera por la respuesta de la película. Mi conclusión a nivel estético, como ya os podéis imaginar, es que el filtro amarillo, este filtro amarillo Agfa que yo tengo, no resulta adecuado, como mínimo, dentro de esta combinación.

Estas que siguen son las fotos en cuestión. Espero os gusten.

Imagen externa

título   —   David
película   —   Ilford HP5+
formato   —   6×6
objetivo   —   Apotar 4.5/80mm
diafragma   —   f/5.6
tiempo exposición   —   1/25 seg.

 

revelador película   —   D-76 (dil. 1+1)
tiempo de revelado   —   12 min. 45 seg. a 20°C

 

papel   —   n/a
revelador papel   —   n/a

 

situación geográfica   —   aquí

Imagen externa

título   —   Aya
película   —   Ilford HP5+
formato   —   6×6
objetivo   —   Apotar 4.5/80mm
diafragma   —   f/5.6
tiempo exposición   —   1/25 seg.

 

revelador película   —   D-76 (dil. 1+1)
tiempo de revelado   —   12 min. 45 seg. a 20°C

 

papel   —   n/a
revelador papel   —   n/a

 

situación geográfica   —   aquí

Gracias por leer.

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Fomapan 200. Unas pruebas.

by Domingo A. Siliceo

En Abril de 2012, por algún motivo que no recuerdo ya, tuve un día libre que aproveché para bajar a la playa en compañía de mi mujer. Por aquel entonces, siempre que salía de paseo acostumbraba a llevar conmigo mi Agfa Isolette III, una cámara de fuelle y formato medio que quienes me conocen saben que adoro. Cosas que pasan, ese día tenía cargado por casualidad un rollo de Ilford Delta 400 —película de grano epitaxial comercialmente denominado «Delta» por Ilford—. De hecho, a modo de curiosidad, es el único rollo de Ilford Delta 400 que he expuesto.

Revelé la película usando D-76 diluido 1+3 porque ya lo tenía preparado de otro revelado anterior y, habiendo encontrado un tiempo para esa combinación película/revelador, quise aprovecharlo. No perdía nada: era cuestión de probar y divertirme.

Los resultados me encantaron. Pero mucho. Ese rollo es uno de los rollos de los que más satisfecho me encuentro; la película se comportó de manera excelente en escenas de playa llenas de luz y de sombras, sin quemar las texturas en los blancos ni negar los detalles en los negros, rindiendo una gama de grises tan amplia como bonita. A esto habría que sumar la facilidad de positivar esos negativos en mi ampliadora de condensador usando apenas dos filtros.

Me encapriché de utilizarla en Gran Formato, pero la Delta 400 no la fabrican en tamaño de 4×5 pulgadas. Por ello, decidí probar la Fomapan 400 a modo de sustitutivo para ver si se podía acercar a las otras películas de ISO 400 que tan buenos tonos de gris dan cuando se revelan en 1+3. La busqué y pregunté para saber algo más de ella, pero desde la fábrica en la República Checa me comentaron —¿o debería decir me informaron?— que la Fomapan 400 se iba a dejar de fabricar en placas y que podría probar la Fomapan 200, una película de grano semi-tabular que ellos me planteaban como alternativa natural.

Pasado el verano de 2012 puse un anuncio en el mercadillo del foro Manualens.com buscando algún carrete o rollo de Fomapan 200 para probar y tener alguna idea de cómo funciona la película antes de meterme en comprar una caja de placas. En ese momento, nadie contestó a mi anuncio.

Pero algún tiempo después, a raíz de ese anuncio publicado, se puso en contacto conmigo Omar para preguntarme por mis impresiones sobre esa película. Le respondí, más o menos, que finalmente no la había probado, por lo que no podía orientarle. Entonces Omar me preguntó si no me importaría probar unas placas de Fomapan 200 que me enviaría y comentarle mis impresiones, ya que él había tenido antes un problema con una placa y no sabía muy bien por donde atajarlo.

Me propuso, explicado muy por encima, que revelase las placas de Fomapan 200 con D-76 y con Perceptol, ambos sin diluir y ambos también diluidos 1+3. Es decir, que la idea era la de, dada una sola escena, comprobar cómo rendían dos reveladores cada uno de ellos diluido de dos maneras. Una escena, dos reveladores, cuatro diluciones.

Esto es lo que ha salido.

     Image
película — Fomapan 200
objetivoSchneider Angulon 1:6,8/90
abertura diafragma — f/32
velocidad obturación — 1/10 seg.
 
revelador — D-76 casero sin diluir
temperatura de revelado — 18°
tiempo de revelado — 7 min. 30 seg.
     película — Fomapan 200
objetivoSchneider Angulon 1:6,8/90
abertura diafragma — f/32
velocidad obturación — 1/10 seg.
 
revelador — D-76 casero diluido 1+3
temperatura de revelado — 18°
tiempo de revelado — 15 min. 00 seg.
 

 

Image      Image
película — Fomapan 200
objetivoSchneider Angulon 1:6,8/90
abertura diafragma — f/32
velocidad obturación — 1/10 seg.
 
reveladorPerceptol casero sin diluir
temperatura de revelado — 18°
tiempo de revelado — 8 min. 00 seg.
     película — Fomapan 200
objetivoSchneider Angulon 1:6,8/90
abertura diafragma — f/32
velocidad obturación — 1/10 seg.
 
reveladorPerceptol casero diluido 1+3
temperatura de revelado — 18°
tiempo de revelado — 15 min. 00 seg.

Como podéis ver, hay una pequeña entrada de luz en la primera placa debido a un error de manipulación mío a la hora de reinsertar la plancha deslizante que protege la película en el portaplacas. Pero este error no es importante a la hora de evaluar los resultados.

A mis ojos, puedo sacar tres conclusiones:

  1. como era de esperar, el contraste es menor en el negativo cuando se diluye el revelador. Parece que revelando con D-76 la diferencia es más acusada que con Perceptol
  2. no hay tanta diferencia en la imagen resultante entre el revelador sin diluir y el revelador diluido
  3. a mismo tiempo de revelado, el D-76 consigue más densidad de negativo o, visto de otra manera, creo que las imágenes reveladas con Perceptol necesitan algo más tiempo de revelado. La densidad conseguida con el D-76 no es mala, pero quizás sí es un poco débil.

La aplicación para escanear es el Epson Scan, el escáner un Epson V500 y la aplicación para recortar y redimensionar es Adobe Photoshop. En el Epson Scan, una vez obtenida la imagen previa, he deshabilitado los ajustes automáticos e introducido a mano los siguientes ajustes de entrada: 0, 1.43, 186, y los siguientes ajustes de salida: 13, 220. Brillo y contraste a cero. Si alguien cree que debo realizar otros ajustes, por favor, que lo comente; la idea es únicamente aplicar los mismos valores con el fin de evaluar los resultados en las mismas circunstancias.

Las placas saldrán esta semana camino de Zaragoza con la idea que Omar pueda evaluar los resultados de la mejor manera posible para él y los pueda comparar con otras placas de la misma película.

Espero que la prueba os haya resultado mínimamente interesante. Cualquier duda que podáis tener, no dudéis en plantearlas.

Gracias por leer.

Kodak Tmax 100 + D-76 -> 50 ISO

by Domingo A. Siliceo

En la salida de Ruidera, mi compañero Sergio, de Aldaia, y yo deberíamos haber probado un Schneider Symmar–S 1:5.6 210 mm. —equivalente, así a ojo, a un 85 mm. en paso universal— en mi cámara Linhof de Gran Formato. Por temas del mal tiempo y pocas ganas de trastear, Sergio me dijo que me lo trajera a casa y lo probara con tranquilidad, que a él no le hacía falta y tampoco lo pensaba usar de momento. Así pues, para Orihuela se vino y el pasado miércoles salió a pasar conmigo —el objetivo, por supuesto, no Sergio—.

Con los portaplacas que subí a Ruidera, cargados con película Kodak Tmax 100 caducada en 1992 —pa’chulo, yo— me fui a un descampado en Benejúzar con la idea de fotografiar alguna montaña de ladrillos y alguna caja de palomas.

Hay que decir que el Symmar–S de Sergio, montado en un disparador Copal #1, no se puede montar directamente en mi cámara por el volumen del objetivo. Hay primero que montar sólo el grupo de lentes frontales del objetivo en el disparador, encajar éste en la placa de la cámara y la placa en su sitio, retraer completamente el fuelle de la cámara y, desmontando el cristal esmerilado de enfoque, acceder a la parte trasera de la placa para montar el grupo trasero de lentes del objetivo. Un poco lioso quizás, pero vale la pena. Así queda el objetivo montado

imagen

imagen

Y así quedaba la cámara, ya encajada en el trípode, lista para la acción.

imagen

El objetivo impone, es contundente. Adolece de ese “defecto” estético, muy común al parecer en los objetivos Schneider, de pequeñas “burbujitas” adheridas a la pintura negra en el interior del objetivo, pero esto es algo que no afecta en absoluto ni a la calidad de la imagen ni a la del objetivo.

El tema es que andaba yo haciendo pruebas de encuadre y mediciones de luz y alguna foto…

imagen

título   —  
película   —   Kodak Tmax 100 (caducada en 1992)
sensibilidad   —   50 ASA
diafragma   —   f/5.6
tiempo exposición   —   1/400 seg.

 

revelador   —   D–76 (fresco, mezcla casera)
dilución   —   1+1
tiempo de revelado   —   11 min. 30 seg.

cuando apareció el dueño de todo aquello. En contra de lo que es tan habitual en esta zona, en vez de chillarme o espantarme, el hombre se acercó a mí, se interesó por lo que estaba haciendo y, durante casi dos horas, me explicó con todo lujo de detalles en qué consisten los concursos de palomos, cómo se compite, me contó anécdotas de su pueblo y del mío, de su vida y, al final de todo, aceptó posar para una foto.

imagen

título   —  
película   —   Kodak Tmax 100 (caducada en 1992)
sensibilidad   —   50 ASA
diafragma   —   f/5.6
tiempo exposición   —   1/400 seg.

 

revelador   —   D–76 (fresco, mezcla casera)
dilución   —   1+1
tiempo de revelado   —   11 min. 30 seg.

Para los interesados en las cosas técnicas, os comento que lo que véis son las copias de papel escaneadas. Los negativos, aún incluso con la mala digitalización que se puede ver, es evidente que están pasados de contraste en el revelado. Pensé que, al ser película caducada hace 20 años, el revelador debía actuar con un mínimo de energía, pero es evidente que me he pasado de energía. Como tengo aún más placas de esta película, intentaré que el próximo revelado sea con dilución 1+3 si es con D–76, porque existe la opción de probar un revelador compensador y de bajo contraste como el Barry Beutler —o alguna otra opción que alguien sugiera, en exposición, revelador y tiempos—. No sé… ya veremos.

Gracias por leer.