Foma Retropan 320

por Domingo A. Siliceo

Hola a todas y todos de nuevo.

Ha sido una excesivamente larga temporada sin escribir nada debido, sobre todo, a la falta de tiempo libre que me impide, de entrada, salir a hacer fotografías y, como daño colateral, desarrollar mis ideas y poder plasmarlas en este blog.

Por cierto, y aunque no venga demasiado a tema con aquello de lo que os quiero hablar hoy, dejadme que os haga un copia y pega virtual —ligeramente personalizado, desde el mundo de las letras al de las imágenes— de unas líneas que he leído en el libro «De todo lo visible y lo invisible», de Lucía Etxebarría: «[…]De pronto las fotografías no tenían sentido, y lo que antaño le pareciera una propuesta innovadora e interesante ahora le tentaba a considerarlo como apenas un montón de retratos y paisajes sin valor que le sonaban peligrosamente a refrito de argumentos ya observados.[…]»

Figuraciones de espejo compuestas en imagen y trasladadas aquí como notas a pie de página. Últimamente he estado haciendo unas pruebas con la Foma Retropan 320, una emulsión lanzada ahora hace casi un año y que, por culpa de mi accidente de tobillo, me quedé sin probar antes de su lanzamiento; oportunidad aquella que debo agradecer al ofrecimiento de Fomafoto. A modo de analgésico para esa espina incómodamente acomodada en mi atento subconsciente, y también para intentar retomar el ritmo de uso de la cámara de placas, en dos tandas singulares, cada una de ellas con un revelador diferente, he expuesto un total de ocho placas.

Estas primeras tres fotografías están reveladas con el revelador en dos baños formulado por Barry Thornton. A falta de parámetros de revelado para la Retropan, me permití aceptar el consejo habitual de cinco minutos a veinte grados para cada baño, respetando los consejos oficiales de agitación —nunca he dado especial importancia a la manera de sacudir el tanque (teniendo siempre en cuenta un esquema general, básico y normalizado, eso sí), pero la falta de resultados en procesados anteriores con la Retropan ha hecho que ponga algo más de atención a la agitación para esta prueba—. Estos son los resultados.

dsiliceo Domingo A. Siliceo Retropan 320 Orihuela huerta Barry Thornton two-bath developer

 

dsiliceo Domingo A. Siliceo Retropan 320 Orihuela huerta Barry Thornton two-bath developer

 

dsiliceo Domingo A. Siliceo Retropan 320 Orihuela huerta Barry Thornton two-bath developer

Ahora vienen las placas reveladas con ID-68, un revelador Hidroquinona/Fenidona pensado para la obtención de grano muy fino, clon del Microphen de Ilford y nombrado en la documentación oficial de Foma —al contrario que el Barry Thornton—. Revelador aplicado sin diluir, 8 minutos y 19 grados centígrados; agitación de 30 segundos iniciales y cinco segundos más al principio de cada minuto restante.

dsiliceo Domingo A. Siliceo Retropan 320 Bigastro Microphen ID-68

 

dsiliceo Domingo A. Siliceo Retropan 320 Bigastro Microphen ID-68

 

dsiliceo Domingo A. Siliceo Retropan 320 Bigastro Microphen ID-68

 

dsiliceo Domingo A. Siliceo Retropan 320 Bigastro Microphen ID-68

 

Para mí, hay algunas conclusiones de esta sencilla y modesta prueba. Siempre a mi ojo…

  • la definición de la película es baja sea cual sea el revelador utilizado. Y no es cosa de la digitalización ya que el método empleado —cámara digital de 14 megapíxeles (y sucio sensor) + fuelle + objetivo de ampliadora ha rendido una más que aceptable definición siempre—.
  • el grano es relativamente acusado. Hay que tener en cuenta que lo que veis son placas de 4×5 pulgadas y que una ampliación digital desde un negativo de 35mm hubiese rendido bastante más grano. Es, por tanto, una película para los amantes de las protuberancias argénticas.
  • la densidad de la emulsión aparenta ser mucho mejor en las placas reveladas con ID-68 que en las placas reveladas con el revelador en dos baños de Barry Thornton. A falta de densitómetro, la única prueba a la que acogerme para justificar mi afirmación es la cantidad de posproceso digital que necesitan unos negativos y otros con el fin de obtener lo buscado. Y, en este sentido, el veredicto es muy claro: las placas procesadas con ID-68 se ajustan muy fácilmente y con muy pocos parámetros.
  • me he encontrado algún desportillado en las placas, tal y como se puede ver en la sexta imagen, arriba a la izquierda. Esto me hace pensar que utilizar un fijador con endurecedor es, probablemente, una buena idea.

Gracias por seguir ahí.

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