Adiós, Foma 100. Hola, HP5.

por Domingo A. Siliceo

Hola a todas y todos.

Acabo de recibir mi primera caja de placas tamaño 4×5 pulgadas de Ilford HP5+ y, para qué engañaros, estoy entusiasmado.

La compra la he hecho en la tienda francesa de Adaflex, que me ha parecido tener unos precios más o menos como en todas partes, pero unos gastos de expedición muy contenidos —el envío de Francia a casa me ha costado 8,95 EUR, mientras que el envío desde España a Francia de una caja de película a través de Correos es de 8,61 EUR mediante correo certificado—. Contando estos gastos de envío, cada placa de 4×5 pulgadas sale a 1,88 EUR.

Dejo la Foma 100 —¿definitivamente?—, con un melacólico y agridulce sabor de boca, porque me he llevado unos pocos sustos con la emulsión del último lote que he gastado y, ahora que quiero hacer algo con cara y ojos, tengo un cierto miedo a que tras el gran esfuerzo que supone exponer una placa todo se vaya al garete por culpa de una película que ya sabíamos que tenía sus pequeños fallos. Pero recordaré a la Fomapan 100 con el cariño con que uno suele recordar aquella novia de adolescencia, aquel primer amor de verano.

Me quedan seis placas que pienso dedicar a una comparativa de reveladores, tal y como le dije que iba a hacer a mi amigo Dani, pero eso es carne para otra entrada en este blog.

Gracias por leer.

Anuncios