Un par de notas

por Domingo A. Siliceo

Hola de nuevo.

Saltándome un poco el aire didáctico que pretendo que tengan siempre mis entradas en el blog, hoy quiero hacer un par de escuetas anotaciones a pie de página por si a alguien le pueden interesar.

Nota número 1.

Tal y como conté en el foro de Manualens, la cámara de película en formato 120 Agfa Isolette de la que soy felicísimo y orgullosísimo propietario se me fue al suelo hará, por estas fechas, unos dos años. Aunque la primera impresión fue (tal y como contaba en el enlace del foro antes citado) que la cámara no había sufrido ningún daño, lo cierto es que con el paso del tiempo el obturador tipo Pronto (el que monta mi Isolette, a diferencia de los listados en la página de «camera-wiki.org», es capaz de abrir y cerrar el diafragma a cuatro distintas velocidades —1/25 seg., 1/50 seg., 1/100 seg. y 1/200 seg.— además de «modo B»), el obturador, digo, empezó a agarrotarse progresivamente hasta el punto de hacer incómodo el uso de la cámara (debía usar un tapon de goma para fregadero a modo de tapa de objetivo y, antes de cualquier exposición, dar movimiento varias veces seguidas a la placa metálica interna de la máquina que acciona el disparador del objetivo con el fin de asegurarme que no iba a quedarse atascado el obturador. E incluso de esta manera, a veces seguía fallando, de tal manera que arruinaba o inutilizaba la toma). Por ello, una vez pasado el verano, decidí acudir a un mecánico con el objeto de revisar el obturador y ponerlo a punto.

Me puse en contacto con un par o tres de sitios, pero de alguna manera de todos ellos tuve la impresión que una cámara así, mecánica, antigua, quizás desconocida para ellos, les molestaba, porque todos respondieron a mi consulta con evasivas o inconcreciones. Al final, pregunté a mi amigo Antonio sobre un mecánico de Cartagena, Pepe Garre, de quien había oido hablar muy bien a otros compañeros, pero que era incapaz de encontrar buscando por mí mismo en internet. Antonio me facilitó rápidamente el teléfono cuando comentábamos de este y de otros asuntos una tarde encontrándonos de charla él, Manolo Portillo y yo en la gasolinera por la que solemos vernos de tanto en tanto para tomar café, una cerveza o una copa de Constitución, afamado coñac murciano elaborado en la localidad de El Palmar por Destilerías Bernal.

Llamé a Pepe Garre al día siguiente y fue muy fácil acordar una cita con él para que recogiera mi cámara, ya que Pepe acude, martes sí martes no, a las tiendas de Climent en Murcia ciudad a recoger material que le hayan dejado para reparar. Nos vimos y brevemente le expliqué qué le pasaba a mi cámara, detallándole por qué la Isolette no funcionaba como debía. Pepe me pidió que le llamase en unos días y me daría presupuesto. Pero muy pronto él mismo me mandó un mensaje a mi móvil diciéndome lo que había encontrado y el coste del trabajo. Me pareció bien y le di el visto bueno a la reparación. Pepe me dijo que si no quería recoger yo mismo mi cámara en Cartagena, en dos semanas la tendría de nuevo en mis manos cuando él volviese a pasar por Murcia.

La reparación me ha costado 40,00 euros y ha supuesto un desensamblado del obturador, repaso de sus mecanismos y engrasado, comprobación de las velocidades de obturación (sin necesidad de modificar nada ya que las velocidades trabajaban correctamente) y, claro, ensamblado de nuevo. Sé de buena tinta que un trabajo de estas caracterísiticas puede costar de dos a tres veces más en el taller de algún mecánico europeo con pedigrí.

La Isolette funciona muy bien ahora. Aún no la he probado completamente, pero por las sensaciones que me ha transmitido esta mañana mientras exponía cuatro fotografías por el antiguo Cuartel de Artillería, junto al río Segura, para ir probando, los movimientos son muy finos y precisos; por supuesto, el obturador ya no se queda agarrotado, pero es que incluso el ruido al obturar es más suave. Estoy muy contento de la decisión de haber acudido a Pepe.

Es posible que, como me comentaron en Dinasa, donde también pedí presupuesto, una solución más económica fuese el olvidarme de esta cámara y comprar otra por internet, pero ¿y el valor sentimental que tienen las cosas? ¿qué hacemos con él?

 

Nota número 2

Al hilo de moverme para entregar la Isolette al mecánico, el primer martes cuando iba a entregar la cámara hube de esperar un buen rato en Climent, tal y como ya he contado. Alli vi productos relacionados con la fotografía química muy bien de precio, mejor incluso que en algunas famosas tiendas de Alemania o Reino Unido que operan a través de internet.

En Climent tienen solamente marca Ilford, papeles RC y químicos para revelar y fijar, y no de todos los modelos. El Ilfosol está al mismo precio que comprado por internet y el Microphen 0,50 euros más barato; el papel RC Multigrade, en tamaños de 10×15, 18×24, 24×30 e incluso 30×40, también al mismo precio céntimo arriba o céntimo abajo. También tienen material de la casa AP como tanques de revelado, cilindros, pinzas, faroles de seguridad, etc. En general, todo igual o mejor de precio que a través de internet.

No comento esto porque quiera hacer publicidad. Lo que pienso es que quizás hay tiendas de toda la vida con artículos fotográficos que no saben cómo vender y que pueden estar muy bien de precio y nosotros, por esclava comodidad, preferimos siempre mirar hacia internet.

Gracias por leer.

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