Ilford HP5 + ID-68 -> ISO 6400

por Domingo A. Siliceo

¡Qué buena es la HP5! Es una película con un enorme carácter, fantástica, muy permisiva con los errores del fotógrafo, tiene una gama de grises amplísima y una latitud en la que es muy fácil perderse… si el alto mando marciano nos ha de imponer una película en el planeta Tierra después de invadirnos y casi aniquilarnos, por favor, que sea la Ilford HP5+.

Porque el verano es, en mi opinión, el momento ideal para salir, hacer vida de noche y fotografiar en la calle divirtiéndonos hasta entrada la madrugada, tuve la intención de buscar una pareja película/revelador que permitera realizar fotografías de la mejor y más cómoda manera posible, una manera ágil, alejada de largos períodos de exposición y de la necesidad de trípode. Por ello, la idea es hablar de e intentar entender cómo trabaja una película que permita forzar el ISO hasta bastante arriba gracias a un revelador adecuado —cualquier revelador no hace cualquier trabajo—. La posibilidad de encontrar la pareja ideal fue la que me llevó a buscar ese revelador, primero, y una emulsión adecuada a él, después —estoy convencido que este debe ser el orden adecuado, y no el contrario—. Las casualidades —o no— hicieron que esa película fuera la HP5: mi película favorita.

¿Por qué elegir «ID-68» o «Microphen» como revelador? Asegura Ilford en su sitio web sobre este revelador que «ILFORD MICROPHEN is a fine grain film developer which gives an effective increase in film speed whilst retaining much of the grain characteristics associated with fine grain developers. MICROPHEN is particularly useful when using extended development times to push process fast films»; los comentarios en diversos foros parecen indicar que esta aseveración es correcta. Las posibilidades de revelar la HP5 con ID-68 —o Microphen— se pueden ver en esta tabla. Decidí que podía ser una buena idea probar.

La particular historia del revelador ID-68, nombre original de la fórmula de código abierto conocida y comercializada por Ilford más tarde con el nombre de «Microphen», nos cuenta que, según Ian Grant en APUG, comenzó en 1941 con el descubrimiento y registro de pantente de la Fenidona por parte de J.D. Kendall. Once años más tarde, se reformula el ID-11 —o D-76 en el lenguaje Kodak, para los despistados— como ID-68 para conseguir mayor y mejor velocidad de película intentando mantener el grano lo más fino posible, pero en vez de la díada Metol-Hidroquinona original se formula con la base de Fenidona-Hidroquinona. Y nos cuenta, también, que ésta y otras formulaciones de Ilford mediados los años 50, son criaturas del tándem de químicos A.J. Axford y J.D. Kendall. En 1954 aparece publicada su fórmula en el «British Journal of Photography». En este enlace (PDF, en inglés) tenéis el documento oficial actual de Ilford para el Microphen.

Referente al tema de precios, el saquito de químicos en polvo que vende Ilford para preparar un litro de Microphen está sobre los 5,50 euros. Preparado desde químicos en bruto, el precio de lo necesario a falta del agua podría estar rondando los 0,75 euros. Como siempre, hay una gran diferencia. Eso sí, en este caso particular hay que hacer un apunte importante: y es que la Fenidona es un producto caro que no venden en pequeñas cantidades. Un gramo de Fenidona puede estar sobre 1,00 euros y menos de 50 gramos es posible que no os quieran vender, aunque estas condiciones podrían ser coyunturales.

Así pues, aprovechando las fiestas de Moros y Cristianos de Orihuela, aprovechando también que la calle se llena de gente disfrazada y sin disfrazar, de artistas callejeros, de mostruos gigantes de papel y de bandas de música, aprovechando todo esto digo, me bajé con la cámara cargada y con la intención de exponer un rollo de HP5+. Pero si la idea inicial era forzar la película a ISO 12800, un error de medición en las primeras exposiciones hizo que la ISO final fuera de 6400; tampoco es un drama: ya tendré tiempo de exponer pronto otro rollo en esas condiciones.

En tres noches terminé las doce exposiciones; mucho retrato familiar y alguna otra para poder enseñar aquí y que vosotros podáis ver el rendimiento del carrete.

Una vez tuve el rollo cargado en la espiral del tanque de revelado, me puse a preparar el ID-68, cuya fórmula es como sigue

sulfito de sodio Na2SO3     85,00 grs.
hidroquinona C6H4(OH)2 5,00 grs.
bórax Na2B4O7·10H2O 7,00 grs.
fenidona C9H10N2O 0,13 grs.
ácido bórico H3BO3 2,00 grs.
bromuro de potasio KBr 1,00 grs.
agua hasta 1.000 ml.    

Aquí hay un tema algo peliagudo: los 0,13 grs. de Fenidona. Mi báscula no tiene esa precisión de dos decimales y comprarme una no tiene sentido pues el precio de este tipo de balanzas está lejos de mi alcance. Entonces, ¿cómo lo he hecho?

La única solución sencilla ha sido la de redondear la cantidad final de revelador con el fin que la cantidad de Fenidona a incorporar fuese de 0,1 grs. Así, he calculado que si en vez de un litro de revelador preparaba 750 ml., la cantidad de Fenidona necesaria sería de 1,0 grs.

El baturrillo de este revelador puede que sea algo más largo que el de los otros reveladores que he preparado hasta el día de hoy. No sé si —casualidad— me ha faltado temperatura en el agua —no me ha parecido así, aunque es una posibilidad—, si he seguido mal el orden de dilución —que es exactamente el mismo en que he listado los componentes en la tabla de arriba—, si la Fenidona o el ácido bórico requieren más paciencia o si se ha dado algún otro factor en el que no caigo ahora mismo. La cuestión para apuntar es que, al final de todo, tenía unas leves motas en suspensión que, por mucho que agitase, no se han disuelto de ninguna manera. El número de componentes tampoco era exagerado: sólo seis. En fin, la próxima vez miraré de controlar mejor la temperatura del agua y buscaré en otras páginas si el orden de disolución pudiera ser otro y si, finalmente y después de todo, sigo teniendo motas en suspensión.

En cuanto al propio revelador no puedo decir mucho más por poca experiencia. Os comento ahora el asunto de la exposición.

Dado que los negativos son formato medio y dado que la única cámara que tengo en este formato es la Agfa Isolette, el obturador de la cual es un sencillo Pronto, la gama de velocidades entre las que escoger es muy limitada: apenas cuatro —1/25 seg., 1/50 seg., 1/100 seg. y 1/200 seg., amén del modo «B»—, por lo que las posibilidades de exposición son muy pocas. Imagino que para ISO 12800 las condiciones serán un poquito mejores con esta cámara ya que, por lógica, ganaré un paso de diafragma.

Finalmente, os dejo tres fotografías expuestas sobre HP5 y reveladas con ID-68; juzgad vosotros mismos y decidid si vale la pena. La primera imagen está tomada con el sol recién puesto, las otras dos están tomadas ya de noche. Por favor, perdonad mi falta de experiencia con el escáner.

título   —  
película   —   HP5+
sensibilidad   —   6400 ISO
diafragma   —   f/11
tiempo exposición   —   1/200 seg.

 

revelador   —   ID-68 sin diluir
tiempo de revelado   —   21 min. 00 seg.

 

situación Google Maps   —   38.079134,-0.943912

título   —  
película   —   HP5+
sensibilidad   —   6400 ISO
diafragma   —   f/4.5
tiempo exposición   —   1/25 seg.

 

revelador   —   ID-68 sin diluir
tiempo de revelado   —   21 min. 00 seg.

 

situación Google Maps   —   38.082983,-0.946707

título   —  
película   —   HP5+
sensibilidad   —   6400 ISO
diafragma   —   f/4.5
tiempo exposición   —   1/25 seg.

 

revelador   —   ID-68 sin diluir
tiempo de revelado   —   21 min. 00 seg.

 

situación Google Maps   —   38.081934,-0.947131

Gracias por leer.

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