Fotografía tradicional y personal

Fijador con endurecedor

Hola a todas y todos de nuevo.

Debido a que en el proceso de revelado inverso para película de blanco y negro es prácticamente imprescindible el tratamiento final del negativo con fijador endurecedor a fin de asegurar la mejor conservación posible, y dado que he encontrado en ese proceso algo que me atrae mucho y espero conseguir con él buenos resultados, finalmente me he decidido a preparar en casa fijador con endurecedor.

A la hora de informarme sobre cómo preparar este tipo de fijador supervitaminado —hasta ahora yo sólo preparaba fijador a secas, obviando la parte del endurecedor—, consulté tres de los libros versados en formulaciones sobre reveladores, viradores y demás que atesoro en mi todavía breve librería fotográfica: el «The British Journal Photographic Almanac» (1937), el «Formulas for Photographic Use», de Agfa (1938) y el «Elementary Photographic Chemistry», de Kodak (1939). Como podéis ver, dos renombrados grandes éxitos y un Premio Planeta, todos ellos superventas el año pasado.

Pero a la hora de leer en cada uno de los libros las recetas de los fijadores y de empezar a anotar lo imprescindible, es un verdadero lío convertir las cantidades necesarias de cada elemento químico que hay en las formulaciones a un número que podamos entender y trabajar con sencillez y normalidad, ya que uno encuentra diluciones extrañas —propias de otra época, imagino—, onzas, galones, gramos, granos, libras, avoirdupois… Es por ello que he elaborado una tabla —me temo que, quizás, sujeta a ligero error por todo el jaleo de números— para intentar simplificar y unificar, homogeneizando todos los datos y presentándolos tal y como véis un poco más abajo. De esta manera, cualquiera que quiera consultar no tendrá que traducir sistemas métricos ajenos y/o en desuso. Espero haber acertado con la decisión.

fijador endurecedor tabla comparativa Agfa 201 Kodak F-53

 

Hay cosas que llaman la atención de forma muy evidente. Para empezar, la cantidad de Tiosulfato es básicamente igual en los tres casos y, también por tres veces, la relación entre Sodio Sulfito y Potasio Alumbre es de uno a uno. Pero las similitudes se terminan ahí.

La fórmula de Agfa, por cantidades, tiene su traslación hoy en día en el conocido F6a que añade el Sodio Metaborato a todo lo nombrado. Las fórmulas del British Journal y de Kodak, sin embargo, contienen una cantidad de aditivos relativamente más bajas.

Estas son mis notas para la preparación y un somero cálculo del precio por litro del fijador, que sale sobre los cuarenta céntimos de euro por litro —observaréis que no está incluído el Tiosulfato, pero es que no tengo precio actualizado de él—.

fijador endurecedor notas precio

 

La preparación de este fijador es muy sencilla, no tiene secreto alguno y se puede realizar casi sin calentar el agua ya que los químicos se diluyen muy bien. Lo que sí recomiendan —y yo no puedo ni afirmar ni negar, pues no he hecho pruebas ni tengo conocimientos para ello— es que se deben hacer dos diluciones en un primer momento independientes, una con el Tiosulfato y otra con todo lo demás, que se deben mezclar al final. Yo lo hice así y no ha habido nada que reseñar.

Y estos son los artistas invitados a la fiesta de preparar fijador; ellos son los responsables que el fijador adquiera la capacidad de endurecer la gelatina. El Ácido Acético tiene un olor muy fuerte, como de vinagre concentrado, y hay que tener cuidado con los vapores tan penetrantes que desprende; es un olor muy característico que os recordará a algunos reveladores comerciales. Del Potasio Alumbre hay dos calidades de presentación: el «grano fino farma», más fino y algo más caro, y el «PCH grueso», de grano grueso y algo más barato. Cualquiera de los dos os vale.

Recordad de tomar las precauciones básicas, como siempre.

fijador endurecedor quimicos potasio alumbre acido acetico glacial

 

Mezclando el fijador, hay un aumento de turbidez que no debe espantar a quien por primera vez se implica. A los cuatro o cinco minutos de haber terminado de preparar, lo que aparentaba ser un líquido feo y lechoso, queda convertido en algo prácticamente transparente.

fijador endurecedor comparativa turbidez

 

Una vez todo amalgamado, cada cosa en su botella correspondientemente etiquetada, me dispongo a iniciar el proceso de revelado inverso. Esta es la foto de familia justo antes de ponerme en faena. Los resultados de ese proceso, las diapositivas que de él obtuve, son harina de otro costal.

fijador endurecedor quimicos revelado inverso b&n b&w

 

Y finalmente os dejo una fotografía de la página del «Formulas for Photographic Use» de Agfa Ansco Corporation que, en su edición de 1938 y antes propiedad de Camera and Frame Shop —una tienda ubicada en el número 61 de la Central Street (ahora ocupado, parece ser, por una cafetería Starbucks) y de la que la última noticia que he encontrado en internet data de 1961—, Wellesley, Massachusets, tengo yo.

Si os fijáis en los agujeritos que se aprecian en la parte superior de las páginas, alli donde se superponen los nervios de las hojas de este catálogo plegado en cuartos, denotan que lo que tengo es un índice de fijadores, reveladores, viradores, etc. para su trashojado en la tienda. Una argolla a través de estos ojales servía para tener a disposición y consulta de los clientes el registro.

fijador endurecedor notas Agfa 201

 

En resumen, mi opinión es que vale la pena que os liéis la manta a la cabeza y preparéis vosotros mismos el fijador en casa. Es tremendamente barato, sencillo y con un riesgo químico muy bajo. Asimismo, agradeceréis el control total que váis a tener sobre el fijado de vuestros negativos o copias.

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Gracias por estar ahí.

Tanque de revelado CombiPlan

Hmmmm… ¿Qué hay de nuevo, viejos?

Hace unos días, repasando mentalmente las entradas que había en este blog, caí en la cuenta que nunca antes había escrito nada sobre el tanque de revelado que utilizo para placas de 4×5 pulgadas: el HP CombiPlan. Dejadme que os cuente un poco.

De los varios posibles métodos de revelado para placas, el tanque es sólo uno más; así como para formatos de película más pequeños casi no se emplea otro método, para placas uno puede servirse de un tanque de revelado —hay varios formatos y materiales—, de una bandeja de las que se dedican para imprimir papel en el cuarto oscuro —si es el caso, no olvidéis poner la emulsión de la película hacia arriba; éste es un método recomendado y utilizado por famosos fotógrafos de hace cincuenta años—, de tubos BTZS —un sistema cargado de lógica y sencillez pero que requiere tiempo, cariño y estar mucho por el procesado, algo que parece estar en disonancia con los tiempos que corren— o de una aparatosa y costosa procesadora Jobo.

Por explicarlo muy rápido, el que para procesar placas se suelan utilizar otros métodos que los sencillos tanques de los formatos menores se debe principalmente al excesivo tiempo necesario para llenar de líquido el tanque, hecho que puede provocar una gran diferencia en el revelado entre un extremo de la placa —el primero que recibe el líquido— y su opuesto —el último que recibe el líquido—.

Pero a mi modo de ver, para 4×5 pulgadas el tanque es aún una buena herramienta de trabajo; incluso en color, donde los tiempos de los diferentes pasos suelen ser casi siempre cortos y las diferencias de tiempo pueden ser difíciles de resolver. Por ello decidí rescatar las fotos de mi tanque HP CombiPlan que subí hace bastante tiempo al foro en el que antes participaba y escribía, copiar los datos que pudieran haber allí y pegar todo ese conjunto de información aquí, modificando, actualizando o ampliando el texto en lo que pudiese.

Afortunadamente las fotos sí estaban, por lo que ha sido cuestión de ponerme a redactar las notas que podéis leer seguidamente y en las que intento explicar algo del propio tanque y algo de mi experiencia con él.

tanque CombiPlan 4x5

tanque tank combiplan 4x5

tanque tank combiplan 4x5

 

El robusto cuerpo rectangular del tanque y las válvulas superior —en la tapa— e inferior —a pie de tanque para evacuar los líquidos— están hechos de acrilonitrilo butadieno estireno (ABS), mientras que la tapa es mucho más flexible, como por otra parte es lógico ya que debe adaptarse al perímetro de la boca del tanque haciendo las veces de tapa y junta. El portaplacas —en la tercera imagen; ajustable para 4×5 pulgadas y 9×12 centímetros, además de otro tamaño aún más pequeño que no he identificado (de aquí precisamente, de su capacidad para aceptar varias medidas en un sólo tanque, viene el nombre de «Combi»)—, desmontable en su totalidad, y las guías para cargar la película en la oscuridad —pie de la primera foto, entre el portaplacas y las válvulas— son de un material plástico mucho más sencillo aunque igual de ligero.

A la hora de trabajar, hay dos sistemas para conjugar el llenar el tanque de líquidos con el introducir la película ya cargada en el portaplacas: una, vertiendo el líquido a través del embudo dentro del tanque cerrado con la película cargada en su interior —líquidos sobre película— y dos, en la oscuridad, con el tanque lleno de revelador y abierto, introducir el portaplacas cargado dentro del tanque —película sobre líquidos—; luego se cierra éste y ya se puede manipular con normalidad a la luz del día.

Según lo que he leído por internet, parece que es común a todos el tardar entre veinticinco y treinta segundos en llenar el tanque si se utiliza el sistema del embudo y unos quince segundos en vaciarlo —paso y modo ineludible—. Por ello, el tanque CombiPlan no es adecuado para revelados cortos, ya que el tiempo de llenado y vaciado supondrían una buena parte del tiempo total de procesado y acabaríamos teniendo un revelado con resultados desiguales en la finalización de las placas.

Por lo demás, es difícil encontrar algún usuario insatisfecho y el CombiPlan, idéntico en cualquiera de sus modalidades a lo largo de su historia, es una herramienta excelente para el procesado de placas de 4×5 pulgadas: un útil altamente recomendable.

La historia que sigue a continuación es un resumen de varios mensajes que, glosados a través de internet, narran el ir y venir de estos tanques, sus moldes y su nombre comercial.

Sin entrar en muchos detalles, el tanque CombiPlan fue ideado por un tal Krause en Alemania, un señor aficionado a la fotografía tanto en placas como en 35 mm. o en formato medio, con la idea de tener un método para poder procesar sus fotos. Tal método lo desarrolló en el sótano de su casa —Steve Jobs no fue tan pionero en según qué cosas— allá por los años 40 del pasado siglo XX. En algún momento más tarde, Krause vendió su sistema a Gepe, quien lo mantuvo hasta 1979. En ese año, Gepe cambió de distribuidor de sus productos para Estados Unidos, siendo Braun el elegido. Pero resulta que Braun ya distribuía Paterson, por lo que para no provocar un conclicto de representados Braun decidió no llevar el sistema Combina a Estados Unidos —todo y que era más completo que el de Paterson—. Como consecuencia y como oportunidad de mercado, Gepe vendió entonces el sistema Combina a HP Marketing Corp., quien trasladó la producción de los tanques a sus instalaciones en Newark, Nueva Jersey, en 1983. Al poco se dieron cuenta que el sistema europeo de moldes de Combina no les valía —problemas de fabricación— y que era más costoso adaptarlo que… devolver la confección de nuevo a Gepe en Suecia. Esa producción ya de vuelta en Europa, sin embargo, apenas duró un par de años ya que, según se dice, alrededor de 1985 cesó definitivamente la producción y los moldes fueron destruidos.

Eso sí: el nombre comercial de «Combi-Plan» no cambió nunca desde que Krause lo bautizara de tal modo a pesar de semejante periplo.

A continuación, os dejo un díptico de hace algún tiempo editado por Linhof —deduzco yo— y dedicado a la familia de tanques para revelar fabricados por HP Combina en Suecia. El catálogo está ordenado de la primera página a la cuarta.

linhof combi plan HP combina tanque tank
linhof combi plan HP combina tanque tank        linhof combi plan HP combina tanque tank
linhof combi plan HP combina tanque tank

 

El tanque Paterson Orbital es otra opción que, si bien consume mucho menos líquido para procesar —dicen que puede trabajar con sólo 100 ml.—, cuesta de encontrar. Es también un producto descatalogado desde hace años. Yo nunca lo he tenido, por lo que no puedo asegurar qué tal es.

    

Por si os apetece leer algo más desde otro punto de vista, en este enlace hay un resumen bastante bien planteado de métodos para procesar placas de 4×5 pulgadas.

Espero os haya interesado de alguna manera.

Gracias por leer.

Rodinal: un pellizco de su historia

Hola a todas y todos.

Me he hecho con un pequeño folleto técnico sobre el revelador Rodinal; en mi opinión tiene un punto de atracción que combina interés y nostalgia, por ello lo comparto a continuación con vosotros. Creo que la dimensión de las imágenes permite leerlo sin dificultad, pero si alguien quiere un mayor tamaño del documento, que no dude en pedírmelo.

Normalmente, cuando consigo una hoja de publicidad de hace tiempo o algún documento antiguo que me interesa por algún motivo, suelo intentar indagar sobre su origen por si hubiese una historia o un detalle que destacar, búsqueda que no es muy complicada hoy en día gracias a internet. Pero sobre éste en particular poca cosa o nada he conseguido saber. En las imágenes de Google no aparece este panfleto y en varias de las primeras páginas que obtengo cuando introduzco la palabra «Rodinal» en el buscador no aparece —o al menos yo no he visto— nada que se le parezca. Me gustaría saber quién lo imprimió, dónde y por qué, también si se distribuía como publicidad especializada o era un punto de consulta en alguna tienda…

Escribí a mi amigo Dani por si él, que ha estado en Alemania, sabría decirme algo, encontrar alguna pista, revelarme un hilo del que ir tirando hasta saber más. Muy amablemente como siempre me contestó: «pues sí, “SO 36” se refiere a un distrito postal que hoy ya no está vigente, pero curiosamente sigue funcionando como una especie de seña de identidad y no es raro encontrarlo hoy en día en nombres de tiendas, instituciones o eventos de la zona. Tiene incluso una entrada en la Wikipedia alemana: “SO” significa Südost, es decir, sudeste. Lo que antes era SO 36 hoy en día pertenece al barrio de Kreuzberg, un barrio adyacente al centro. Hace veinte años era una zona un tanto deprimida, una zona de Berlín Occidental pegada al muro. Hoy es un barrio que se ha revalorizado mucho, muy joven y multicultural. A los jóvenes les suele gustar mucho [...] Acabo de ver en la historia de Agfa en la Wikipedia alemana que la fábrica en cuestión estaba en Lohmühlenstraße, justo entre los actuales barrios de Kreuzberg y Treptow. Recuerdo haber pasado por allí cerca, una lástima no saber entonces que allí había estado la sede de Agfa. Parece que la fábrica la compró Agfa en ¡¡1872!!»

En un último párafo, Dani concluye su correo a mí comentando que «en lo poco que puedo entender del texto no mencionan que la fábrica se siguiese usando después de la guerra, por lo que he de suponer que el edificio fue destruido. Así que podríamos atrevernos a deducir que el documento que tienes en tus manos es de preguerra».

Y poca cosa más se puede saber de la octavilla.

En las copias escaneadas que siguen he intentado mantener el color zanahoria original con el que destaca este díptico entre mis otras hojas de publicidad tradicionales: creo que lo he conseguido. También he ordenado las ilustraciones tal y como se podrían leer si tuvieseis el fino —su tamaño por página es de 15,2×21,5 cm. y su peso total de 3,9 grs., por lo que se puede calcular que el papel con el que está hecho es de 60 gr/m2— prospecto en vuestras manos: arriba la página número uno, en segunda fila a la izquierda la dos, luego la tres y finalmente, abajo del todo, la cuatro. En cuanto al idioma, es así tal cual: dos caras en inglés y dos en castellano.

Disfrutadlo.

rodinal catalogo catalogue
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